Desde pequeños engranajes hasta complejos rodillos guía, el BFI está utilizando una impresora 3D interna para realizar ingeniería inversa y producir componentes imposibles de encontrar, garantizando así la conservación del patrimonio de las pantallas.
En las salas del British Film Institute, la tecnología de la edad de oro del cine se mantiene viva gracias a la tecnología del siglo XXI. Para mantener en funcionamiento su valiosa colección de proyectores antiguos, el BFI se enfrenta al problema de las piezas obsoletas imprimiendo las suyas propias en 3D, dando nueva vida a la tecnología que preserva el patrimonio cinematográfico.
El Archivo Nacional del BFI alberga cientos de dispositivos especializados que salvaguardan el patrimonio cinematográfico de la nación. Su flujo de trabajo de conservación y restauración de películas incluye no sólo equipos de proyección antiguos, sino también maquinaria de procesado de películas raras y otras herramientas. Muchas de estas máquinas fueron construidas hace décadas por fabricantes que ya no existen, lo que plantea un reto único: ¿cómo mantenerlas en funcionamiento cuando fallan componentes raros y específicos?

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Para responder a esa pregunta, el equipo del archivo recurrió a la impresión 3D en resina, concretamente a Formlabs. En 2022, BFI adquirió la Formlabs Form 3L, una impresora 3D de gran formato que se ha convertido rápidamente en una herramienta esencial. Gracias a su precisión y amplio volumen de fabricación, la impresora permite a los técnicos producir piezas muy detalladas y precisas que pueden restaurar equipos antiguos para que vuelvan a funcionar.
Desde engranajes y núcleos hasta rodillos de película y ventiladores de refrigeración, la Form 3L es capaz de producir una amplia gama de componentes que antes se consideraban insustituibles.

El proceso comienza con un escáner de alta definición que captura modelos 3D de la pieza requerida. A continuación, estos modelos se perfeccionan mediante un avanzado software de diseño asistido por ordenador (CAD). Una vez perfeccionados, los diseños se envían a la impresora, que utiliza resina de fotopolímero y una tecnología pionera de estereolitografía para crear un componente preciso y de alta calidad.
Tras la impresión, cada elemento se somete a un tratamiento posterior y a un curado para garantizar su durabilidad y estabilidad, dejándolo listo para su uso en maquinaria de archivo sensible.
Además de piezas de repuesto, el equipo también utiliza la impresora para crear prototipos de componentes totalmente nuevos. Por ejemplo, los rodillos guía de un limpiador de cintas de vídeo de 2 pulgadas se perfeccionaron primero en resina antes de fabricarlos en metal. Este proceso iterativo permite al equipo innovar al tiempo que preserva la tecnología histórica.

A medida que la tecnología evoluciona, también deben hacerlo las soluciones para el mantenimiento de equipos históricos. Gracias a herramientas de última generación como el Form 3L, los técnicos del BFI pueden prolongar la vida útil de maquinaria de archivo vital. Esto garantiza que los dispositivos que preservan el patrimonio cinematográfico sigan funcionando en el futuro.
Para más información sobre la impresión en 3D del British Film Institute, visítelo en Internet.
Licencia: El texto del artículo "El British Film Institute salva la historia del cine con una impresora 3D de Formlabs" de All3DP Pro está bajo una licencia de Atribución 4.0 CC BY 4.0..