La H3C de Bambu Lab combina nueve PrintTools intercambiables, un sistema integrado de gestión de filamento y compatibilidad con TPU ultrablando.
Bambu Lab apuesta todo por el cambio de herramientas, y no lo hace a medias. Su nueva H3C (2499 €) es la primera de lo que la empresa llama su tercera generación de impresoras. Integra nueve «PrintTools» intercambiables y un sistema específico para imprimir materiales flexibles ultrablandos. Además, mantiene la capacidad de la serie H2 de alternar entre la impresión 3D y otros procesos de fabricación.

Llevamos semanas probando la H3C. Las impresoras 3D multiherramienta no son nada nuevo: Prusa, Snapmaker y Flashforge ya han demostrado las ventajas de tener cada material en un cabezal independiente. Sin embargo, la propuesta de Bambu Lab es un sistema muy integrado que facilita abordar proyectos multimaterial y multiproceso más complejos.
En el corazón de la H3C está Swaptek, un sistema de cambio de herramientas que dota a cada PrintTool de su propia trayectoria de filamento, su propio elemento calefactor y su propia conexión eléctrica. La máquina se anticipa a los próximos cambios y precalienta la siguiente boquilla mientras la actual sigue imprimiendo. Según Bambu Lab, esto le permite reanudar la extrusión con otro material en menos de seis segundos.
Puede que eso sea cierto en cuanto al tiempo necesario para aparcar una herramienta y coger otra. Pero la H3C imprime una torre de purga junto a los modelos multicolor y multimaterial, y eso eleva el tiempo total de cada cambio por encima de los diez segundos. En una impresión multicolor con un mismo tipo de material, medimos cambios de unos 14 segundos de media. Es algo más rápida que las impresoras 3D multiherramienta de Snapmaker y Flashforge, pero tarda más en cambiar que la Prusa XL o la Core One equipada con INDX.
Aun así, que eso no te haga pensar que la H3C no es rápida. Es rapidísima. Bambu Lab asegura que reducir la masa del sistema de movimiento le ha permitido disparar la aceleración hasta los 25 000 mm/s² y la velocidad máxima de impresión hasta los 1400 mm/s. Los desplazamientos de la H3C son más rápidos de lo que el ojo puede percibir. Si no fuera por la aceleración y la deceleración progresivas, parecería que el cabezal se teletransporta de un punto a otro. Es rápida, muy rápida.

En su implementación del INDX en la Core One, Prusa usa un soporte fijo para los cabezales. Swaptek, en cambio, emplea un soporte retráctil que ajusta su posición vertical al recoger la herramienta. Según Bambu, esto mejora la alineación y la consistencia de las herramientas. También aleja los tubos de filamento de la zona de impresión activa, lo que reduce posibles vibraciones e interferencias. Además, ofrece una vista más despejada de la impresión.
Con Swaptek también puedes combinar boquillas de distintos diámetros en un mismo trabajo: las más finas para los detalles y las más grandes para el resto. Si esperabas compatibilidad entre la H2C y la H3C, lamentablemente no es así.
La H3C utiliza (otro) nuevo tipo de boquilla. No es inductiva como la de la H2C y, a diferencia de casi todo lo que la marca ha lanzado desde la A1 Mini, no es de cambio rápido. Las boquillas son unidades independientes del bloque de la herramienta y se pueden sustituir. Se sujetan con tres pequeños tornillos.
Está claro que Bambu Lab considera que tener nueve boquillas a mano basta para cubrir la mayoría de las situaciones de impresión, así que cambiar el hardware será algo poco habitual.

La H2C alimentaba todas sus boquillas menos una (de las siete posibles en un trabajo) a través de una única trayectoria de filamento conectada a los dispositivos AMS. La H3C, en cambio, puede alojar las nueve bobinas en el nuevo AMS 3H. Esto supone pasar a una trayectoria de filamento dedicada para cada herramienta, aunque ofrece menos flexibilidad cuando un material debe imprimirse con boquillas de distintos tamaños. Bambu Lab afirma que la H2C seguirá a la venta para quienes prioricen esa versatilidad frente a la velocidad de cambio.
De hecho, la mitad de la historia de este lanzamiento está en el voluminoso AMS 3H, montado de forma permanente sobre la H3C. Las nueve bobinas que alimentan los cabezales de la H3C quedan bien resguardadas en este AMS 3H herméticamente sellado. Es una gran evolución respecto a las generaciones anteriores de AMS con forma de caja.
Dentro del 3H solo se pueden secar activamente dos bobinas a la vez. Según Bambu Lab, es una decisión que busca equilibrar el rendimiento de secado, la seguridad, el coste del hardware y la facilidad de uso en el día a día. Si necesitas imprimir con más de nueve bobinas, la H3C admite AMS externos mediante un Buffer opcional conectado a la PrintTool n.º 5. Todas las unidades AMS externas pasan por esta única PrintTool. Se pueden conectar hasta cuatro, lo que permite imprimir con hasta 24 colores.
Para el lanzamiento, Bambu Lab ofrece una única configuración: la H3C AMS Combo. Incluye ocho PrintTools de 0,4 mm para filamento de 1,75 mm y una novena herramienta de 0,4 mm con una trayectoria dedicada para filamento de 2,85 mm. Todas llevan boquillas de acero endurecido. El filamento de 2,85 mm debe usar una alimentación bypass desde el interior del AMS 3H, en lugar del sistema de alimentación habitual del AMS. Del mismo modo, otros filamentos flexibles pueden introducirse directamente en la cámara a través de puertos bypass específicos en siete de las nueve ranuras de filamento.

Con las máquinas de la serie H2 había que ingeniárselas para colocar los flexibles blandos en algún lugar cerca de la impresora. La H3C, en cambio, parece diseñada precisamente para resolver esta situación. Para los filamentos flexibles, incluido el nuevo y blando 70A de 2,85 mm, hay puertos bypass que dejan caer el filamento directamente en la cámara que hay debajo.
Incluso los cabezales están diseñados para mejorar la experiencia. Cuentan con lazos guía para mantener apartados los flexibles y evitar que se enreden. También tienen un hueco para fijar y apartar el tubo guía de filamento de 1,75 mm cuando no se necesita.
Está claro que se ha puesto mucho empeño en reforzar la capacidad de la impresora para trabajar con flexibles. Pero no se han limitado a hacerlo posible. Han abordado el problema de frente con una solución que siempre estuvo a la vista: usar un filamento de mayor diámetro.
«Imprimir materiales flexibles ya no es algo con lo que tengas que pelearte», afirma Bambu Lab. Esto podría ser importante para aplicaciones como el calzado, los wearables y los objetos que combinan partes blandas y rígidas.

Ha habido iniciativas para intentar establecer nuevos diámetros, pero el casi olvidado formato de 2,85 mm cumple con lo necesario y está listo para volver. Me atrevo a predecirlo: otros seguirán los pasos de Bambu Lab. Con un filamento más grueso, hace falta empujar menos para llevar más plástico al hotend y fundirlo. Es una solución inteligente que diferencia a la nueva máquina de Bambu Lab. Y como la hemos visto sacar piezas flexibles a una velocidad asombrosa, sabemos que funciona.
Parte del motivo por el que los flexibles se imprimen tan bien es que Swaptek sujeta el filamento de otra manera. Su extrusor FlexFeed es compatible tanto con el filamento estándar de 1,75 mm como con el más grueso de 2,85 mm. Utiliza un motor específico para ajustar activamente la fuerza con la que agarra el material.
En los días previos al lanzamiento, Bambu Lab se ha esforzado en detallar las diferencias con el sistema INDX de Bondtech, quizá para adelantarse a cualquier acusación de copia. A pesar de la forma de las herramientas y de la trayectoria de filamento expuesta, lo que hacen y cómo funcionan parece lo bastante distinto como para que esas críticas estén fuera de lugar. El INDX usa de forma ingeniosa un único motor de extrusor para bloquear la herramienta y extruir el filamento, y ajusta dinámicamente su tensión según la resistencia del filamento. El FlexFeed de Bambu Lab parece más sencillo. Las similitudes saltan a la vista, desde luego. Pero una trayectoria de filamento expuesta, con el extrusor deslizándose lateralmente para agarrar el material, no puede tener otro aspecto.

Bambu Lab destaca la capacidad de la H3C para mezclar colores en las impresiones, una función del laminador que llegó en abril con el lanzamiento de la X2D. El nuevo filamento PLA Palette de la marca es justo el tipo de material semitranslúcido que necesitas. Hemos impreso algunas piezas con él y los resultados son espectaculares. Los nueve filamentos de la H3C cubren de sobra el espectro CMYKW (cian, magenta, amarillo, negro y blanco), así que puedes imprimir con una enorme cantidad de colores virtuales.
«Como Swaptek reduce el tiempo de cambio de color a una fracción de lo que antes requería, la mezcla de colores se convierte en algo que puedes usar libremente, y no en algo que tengas que planificar», afirma la empresa.
Las ambiciones de la marca van más allá de la extrusión. Las CraftTools opcionales usan el mismo mecanismo de intercambio para automatizar operaciones como el corte con cuchilla, el dibujo y el estampado en bajorrelieve. Igual que la serie H2, esta compatibilidad con distintas técnicas sitúa a la H3C en buena posición para proyectos que, de otro modo, requerirían varias máquinas o pasos de acabado independientes.

En cuanto a la impresora en sí, ofrece un generoso volumen de impresión de 330 × 320 × 325 mm (las placas de la H2S y la H2D son compatibles), una temperatura máxima de boquilla de 350 °C y una cama caliente de 120 °C, todo igual que en la H2C. Además, cuenta con una cámara calefactada activamente que alcanza los 65 °C. Sobre el papel, es una plataforma capaz tanto para filamentos técnicos como para materiales de uso diario.
Bambu Lab también lanza un sistema de filtración de aire independiente y opcional, el E1 Air Purifier. Se coloca junto a la impresora y, presumiblemente, se conecta a la salida de aire de la parte trasera del AMS. No hay muchos detalles sobre este accesorio, pero se suma al filtro HEPA H11 y al filtro de carbón activo que ya incluye la impresora.
Los packs de la impresora también pueden incluir la nueva Bambu Station, una base con ruedas. La H3C es alta, así que tiene sentido poder bajarla y colocarla sobre un carro de almacenamiento móvil.
La H3C parece el intento de Bambu Lab de llevar el cambio de herramientas más allá de la simple impresión multicolor, combinando versatilidad de materiales y procesos de fabricación automatizados en una sola máquina.
Tras nuestras primeras semanas con la impresora, podemos decir que está más que a la altura de las expectativas. En las próximas semanas publicaremos un análisis más detallado de esta máquina y sus capacidades.
La Bambu Lab H3C (2499 €) ya está disponible en la tienda online de Bambu Lab.

Licencia: El texto del artículo "Bambu Lab H3C a prueba: la impresora 3D multiherramienta más completa de la marca" de All3DP está bajo una licencia de Atribución 4.0 CC BY 4.0..