Si logra que su perro se quede quieto el tiempo suficiente como para medirle las patas con un calibre, la startup finlandesa Bark & Sole tiene una propuesta para usted: zapatos personalizados impresos en 3D. Según la empresa, cada par está diseñado para adaptarse a la geometría única de las patas (sí, incluso la circunferencia del tobillo y la posición del espolón), además de tener en cuenta particularidades de la raza y la mecánica de la pisada.
El objetivo es que el calzado no quede suelto, no se retuerza ni se caiga. Los precios oscilan aproximadamente entre 40 y 200 €, con envíos a todo el mundo. (traducción automática)